Volkswagen,
Wal-Mart, Shell y Samsung son algunas de las empresas que por el
nivel de ingresos y empleos que generan pueden impactar a la economía de sus
países de origen e incluso, a otras.
El escándalo de los autos a diésel de
Grupo Volkswagen (VW) no sólo
ha puesto en riesgo las perspectivas y resultados financieros de la empresa,
también generó nerviosismo en la economía de Alemania, afectando las bolsas de
valores locales y de Europa.
Tan sólo en la Bolsa de Frankfurt causó una gran volatilidad, desde que se dio
a conocer el caso el 18 de septiembre, estabilizándose hasta el 5 de
octubre de este año.
Así como
Volkswagen, hay otras nueve empresas a nivel global que por el nivel de ingresos y
empleos que generan pueden impactar a la economía de sus países de origen e
incluso, a otras, en caso de enfrentar una crisis similar a la de la firma
automotriz.
Se trata de Shell, Glencore, Samsung, BP, Exor, Total SA, Toyota, Sinopec y
Wal-Mart, empresas con el mayor nivel de ventas en el mundo, según los rankings
de Fortune, Forbes y Bloomberg. Daniela Ruiz, analista económico de Monex Casa
de Bolsa, afirmó que las personas pueden salir a la defensa de la empresa,
dependiendo el caso, puesto que se vuelve en un apoyo para la generación de
empleos, nuevos negocios e inversiones.
Desde el pasado 18 de septiembre, el precio de los títulos de
Volkswagen acumula una caída de 27.6 por ciento en
la Bolsa de Frankfurt, lo cual se vio replicado en otras como el IBEX (Bolsa de
Madrid) y el mercado bursátil de Londres.
Las ventas de la automotriz representan el 7 por ciento del PIB de Alemania,
una de las economías más fuertes del continente europeo.
Juan Rich, analista de Interacciones Casa de Bolsa, explicó que las compañías
también son focos de atención en las bolsas de valores del mundo, porque su
caída afecta al índice principal del mercado y al de otros relacionados.
Royal Dutch Shell es de las petroleras más importantes del mundo, la cual tiene una gran
influencia en la economía de Holanda, pues los ingresos de la empresa
representan 48.4 por ciento del PIB del país europeo.
Glencore, la compañía de materias primas más grande del
mundo, también tiene una gran incidencia en la producción de su nación sede,
Suiza; sus ingresos significan 32.3 por ciento del PIB que genera esta nación.
La firma controla el 50 por ciento del mercado mundial de cobre, 60 por ciento
de zinc, 38 por ciento de aluminio, 28 por ciento de carbón para centrales
térmicas y 45 por ciento de plomo.
La multinacional tecnológica
Samsung es de gran relevancia para la economía de Corea del Sur; los ingresos de
esta compañía representan 14 por ciento del PIB de su país.
Por su parte,
BP tiene gran
relevancia en la economía del Reino Unido; los ingresos de este grupo pesan 12
por ciento en la economía de la región.
Tras el derrame de petróleo que sufrió BP en el Golfo de México durante 2010,
sus acciones cayeron a mínimos de 14 años, lo cual redujo en 70 por ciento el
índice FTSEurofirst 300, uno de los más importantes de toda Europa.
Por su parte
Exor, firma de inversiones italiana (la cual maneja también parte de
Fiat-Chrysler Automobil) tiene ingresos anuales que equivaldrían al 7.6 por
ciento del PIB de su país; y por otro lado la petrolera Total cuenta con ventas
que serían el 7.5 por ciento de la economía de Francia, su nación sede.
“Una gran parte del crecimiento de las ciudades responde al efecto de la instalación
de empresas y sus sedes centrales, lo cual termina influyendo en el desarrollo
de sus naciones de origen”, de acuerdo con el estudio “El poder de las empresas
multinacionales”, de Joan-Eugeni Sánchez, investigador del Departamento de
Geografía Humana de la Universidad de Barcelona.
La transnacional
Toyota es de gran relevancia para la economía de Japón.
El principal armador de vehículos en el mundo tiene ventas equiparables al 5.6
por ciento del valor de la economía nipona.